Después de la fundación en 1514, la villa de Santa María del Puerto del Príncipe conoció varios asentamientos, hasta que a principios de 1528 pasó a ocupar su ubicación actual. La ciudad, oficialmente bautizada en 1903 como Camagüey, conserva mucho encanto de su pasado colonial. La parte más antigua comprende el mayor y mejor conservado Centro Histórico del país, que algunos especialistas denominan "ciudad del siglo XVIII". Pero el patrimonio camagüeyano trasciende los valores tangibles e incluye costumbres, leyendas y enraizadas tradiciones que imprimen identidad a sus moradores.
El caprichoso entramado urbano camagüeyano, la calidad de sus construcciones religiosas y la gran cohesión arquitectónica de su centro histórico, son algunas de las características que le valieron la reciente inscripción ante la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Por toda la extensa geografía camagüeyana puede el visitante encontrar paisajes atractivos como el balneario de Santa Lucía, el Archipiélago de la Reina, con su paradisíaco Cayo Caguama, y la Sierra de Cubitas, parajes donde podrá conocer la flora y la fauna, practicar deportes náuticos, la caza y la pesca.
Santa Lucia: Miles de visitantes de otras latitudes buscan cada año esta perfecta combinación de sol, arena, salitre y aguas transparentes de 21 km de extensión que forman esta gran piscina natural, resguardada por la más extensa e ininterrumpida formación coralina de Cuba, muy apropiada para el buceo y otros deportes náuticos.
En este paraje y los cayos del Archipiélago Sabana-Camagüey que le rodean, Sabinal, Romano, Cruz y Guajaba, algunos de los cuales clasifican como islas pueden encontrarse la principal colonia de flamencos rosados del Caribe e interesantes especies que conforman la fauna de la región o ejemplares de la flora propia de las costas cubanas.
Fueron estos escenarios los que recorriera el escritor norteamericano Ernest Hemingway, a bordo de su yate El Pilar, en correrías de caza y pesca y en la localización de submarinos alemanes, durante la II Guerra Mundial. De estas vivencias nació su novela más autobiográfica, Islas en el Golfo, publicada en 1970. |